Venga, que no tengo nada creativo que hacer y lo tenía pendiente hace tiempo. El “meme” viene del journal de Nana Kutzí y ahm, lo de etiquetar a diez personas que lo hagan, pues… como no sé hacerlo con el blog así que nada.
Diez hechos acerca de mí.
1.Carezco por completo de gusto. Porque me gusta todo. Sucede a menudo que nuestros gustos no están definidos, pues categorizar de ese modo es difícil; a mí me gusta un poco de todo, evidenciado, claro está, por la amplia variedad de temas que trato en el blog: manga yaoi (gusto adquirido), cómics, libros (la gran obsesión, películas Todo lo que tenga trama.¿Que no tengo buen gusto? Se acepta la crítica. Al fin y al cabo, mezclar al Capitán Rex con Gene Kelly (y cosas por el estilo) es una de mis actividades preferidas.
Nota: Sí. Me gustan los crossovers en el fanfiction. Me gusta el manga. Me gusta Star Wars. Me gusta las películas de la Barbie. Todo un amalgama de gustos.
2, Soy más vaga que un perezoso (no me disgusta nada este animal, de hecho, me encanta, pues me recuerda a una especia alienígena de un libro de Ursula Leguin). Tardo siglos en escribir algo, dejo todo para el último minuto, ya sean “deberes”, vestirme para salir algún sitio, hacer la comida. ¿El dicho que dice “no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy”? Conmigo funciona al revés.
3. Poseo muchas horribles tendencias que no me apetecen cambiar. Algunos ejemplos: 1) exagerar con los puntos suspensivos y 2) interrumpirme a mí misma con las constantes aclaraciones en paréntesis. Bite Me. Ah y 3) poner excusas para no tener que ver a la gente que me desagrada. Lo hago. Mucho. (Ya sabes porqué nunca respondía a tus mensajes, LL)
4. Me obsesiono con demasiada facilidad y por ello se me considera un poco friki entre mis círculos de amigos. De un fandom claro está. En estos momentos son Star Wars y CSI Miami y tengo muchas ganas de ser un Jedi y poli a la vez. Por suerte, ambos “trabajos” son (más o menos) compatibles.
5. Soy muy mentirosa. Aunque yo prefiero llamarlo que “me gusta inventarme historias para embellecer la verdad o el desastre que acabo de causar”. Porque la verdad es a menudo blanda y gris e insulsa y no puedo dejar de lado la idea de que me gustaría ser un knight-in-shining-armor como San Jorge y pelear contra el dragón (mundo de fantasía much?)
O quizá como San Sebastián y ser mártir.
Pero lo de mentir ya quita la posibilidad de ser santo ¿no?
6. Ah. Me gusta escribir. Tacho. Me gustar traducir. El problema de la inconstancia es lo que me impide escribir una historia decente y con una trama coherente. Por ello traducir es mucho más fácil. Nunca pierdo el hilo de la trama y sé como va a acabar, sólo tengo que romperme la cabeza intentando encontrar las palabras adecuadas porque traducir es como escribir un fanfic, porque cojo las ideas, y la trama y los diálogos sólo que los cambio un poquitín para que todo guarde sentido en el otro idioma.
7. Vivo para leer. Todo. Hasta la tele, y sí, es cierto, siempre le pongo subtítulos porque prefiero leer lo que dicen los personajes. Qué suerte que exista el teletexto.
8. No me gustan (en el plano romántico) los hombres y tampoco las mujeres, porque creo que ahora mismo ese tipo de relación es una pérdida de tiempo. (dudo que vaya a cambiar de idea, pero “nunca digas nunca”) Tampoco creo en el matrimonio porque a mí me parece un contrato de venta o un título de propiedad, pero al que le funcione, me alegro. (sí, soy una amargada)
9. No me gustan los niños como regla general pero a veces su inocencia y juegos son un descanso que se agradece. Y eso que soy profe de niños (mi trabajo me gusta). Pero no quiero tener niños, no las 24/7, para eso tengo a Pancho (perro) y al que diga que no compara bueno, yo le digo, anda tú y sé feliz con tus niños, que yo haré con mi trompas falopias lo que quiera. No, no se llaman así, pero yo las comencé a llamar así cuando de pequeña mi madre me explicó qué eran. Y que gracias a que se las había atado no tendría más hermanitos. Yo también quise en su momento. Sigo sin haber cambiado de opinión.
10. Me quiero mucho. Puede que no lo parezca pues es extraño como ésto se convirtió rápidamente en “enumera diez defectos sobre ti” más bien que en “diez hechos neutrales y/o positivos sobre ti”. Tenía ganas de autocrítica. En este último sin embargo me echo flores. Calas, las preferidas de L. Porque es cierto que tengo la autoestima por las nubes, y cómo dicen mis queridos profesores quizá demasiado.
JICALAZUXIL
PD: He quedado como una borde de caricatura, pero… ¿qué se le va a hacer? No estaba de muy buen humor al escribir esto.